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El invisible desastre del castor en Tierra del Fuego

Impacto daño castor Tierra del Fuego

En el artículo anterior te hablamos sobre los bosques más australes del planeta y la historia detrás del Parque Natural Karukinka. Si no lo has visto, lo puedes leer acá.

En 1946 la Armada Argentina introdujo 10 parejas de castores traídos desde Canadá para crear una industria peletera local. A la fecha, esta industria no existe y los castores se han reproducido sin parar, su número sobrepasa los 110.000 individuos ocasionando una devastación por gran parte de la Patagonia Austral.

Conversamos con Melissa Carmody, bióloga ambiental y actual administradora del Parque Karukinka en la zona sur de Tierra del Fuego y esta es la historia de la especie exótica invasora más temida de Patagonia.

Los castores son grandes arquitectos, capaces de modificar su entorno para armar su hogar. El castor es un roedor, sus dientes nunca dejan de crecer por lo que los deben gastar continuamente; roen árboles, cuyos troncos aprovechan para formar diques en las cuencas de agua. En Norteamérica los castores están controlados por sus predadores naturales, pero en 1946 cuando esta especie fue introducida dentro un ecosistema nuevo, se halló a las anchas sin tener un predador, su población creció y se expande sin límites.

El castor causa destrucción e inundación de grandes extensiones de bosque nativo y de turberas. Un proceso que además trae consigo la modificación de los cursos de aguas, perdidas de la retención de carbono y modificación de los ciclos naturales. A diferencia de los bosques de Norteamérica, cuyo crecimiento es rápido, los bosques australes de Patagonia tienen un crecimiento muy lento. Bosques centenarios han sido eliminados completamente por esta especie invasora. Se calcula una destrucción equivalente a 23.000 hectáreas de bosques nativos, equivalente a una pérdida de más de $60 millones de dólares.

Los castores se han expandido más allá de Tierra del Fuego, han alcanzado la isla Navarino y el continente sudamericano. En Chile, se ha visto presencia hasta la zona sur del Parque Torres del Paine.

El Parque Natural Karukinka ubicado en la zona sur de la Isla de Tierra del Fuego, es 4 veces el tamaño que el Gran Santiago, y hoy se encuentra administrado por la organización internacional Wildlife Conservation Society (WCS). WCS posee más de 500 programas de conservación en más de 60 países estando presentes en Chile con la administración de este extenso Parque Natural.

WCS, junto al SAG y CONAF, es uno de los socios principales del proyecto GEF Castor ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente a través de la SEREMI de Magallanes e implementado por el Global Environmental Facility (GEF) y la Organizaciòn de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y son quienes han liderado los proyectos piloto para estudiar el control del castor con miras a la erradicación de esta especie invasora. Al día de hoy 3 cuencas han sido intervenidas logrando la erradicación temporal de este animal. Si bien, el manejo es complejo y lento, se ha demostrado que es factible la erradicación de esta especie.

 

 

¿Qué falta entonces?

Recursos y la creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SMAP) comenta Melissa Carmody.

La humanidad se ha alejado de la naturaleza y esto se refleja en lo que ocurre hoy. La pandemia del coronavirus se originó debido a la irrupción del hombre en espacios que anteriormente ocupaba la vida silvestre. La naturaleza se ha invisibilizado y con ella se han invisibilizado problemáticas como ésta, damos por sentado un crecimiento económico sin meter en la ecuación los servicios que ella nos ofrece, la hemos ido agotando de a poco y este modelo ya no será sostenible en el tiempo.

En el caso de Chile, la falta de protección a la conservación es dramática, hoy existen más de 12 millones de hectáreas protegidas bajo el concepto de Parques Nacionales, más del 90% de ellas, en Patagonia. Pero el problema radica en la falta de recursos: menos de $1 dólar por hectárea se gasta en Chile en fines conservación y protección de la naturaleza, posicionándolo en el top 10 de los países a nivel mundial, solo siendo superado por países como Iraq, Eritrea y Angola.

Erradicar al castor y restaurar los cauces y bosques en Tierra del Fuego es posible, falta entonces que se aúnen los esfuerzos y se entreguen los recursos suficientes para lograr este objetivo y así, futuras generaciones puedan conocer los bosques más australes del mundo.

 

Ruta Safari comprometidos con la conservación

Estamos comprometidos con nuestros clientes y también con el planeta.
Viajamos a la naturaleza porque nos gusta verla en su estado prístino, en su estado más puro. Queremos que se mantenga así y que futuras generaciones también puedan disfrutar de ella, pero su preservación no se hace por arte de magia, si no que existen personas, equipos, fundaciones y proyectos que colaboran y trabajan en pos de ello.

Como Ruta Safari hacemos un turismo sustentable y contribuimos a la preservación de la naturaleza, por eso donamos el 20% de nuestras utilidades a diferentes programas. Así, es como hemos hecho una alianza con Wildlife Conservation Society para apoyar el programa de control y erradicación de castores de Karukinka y Tierra del Fuego y mantener vivos los bosques más australes del planeta!

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