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Turismo Sustentable: 10 consejos para ser un viajero responsable con el medio ambiente

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¿Existe realmente el turismo sustentable ¿Quieres ser un viajero responsable?
Bastante se ha dicho últimamente que viajar genera impactos negativos para la conservación ambiental. Sin embargo, nosotros creemos que puede no ser así, que el turismo sostenible si existe y que viajar puede ser una ventana increíble de concientización, aprendizaje y respeto hacia las personas y el medioambiente.

Sin embargo, somos conscientes de los aspectos negativos que puede tener un viaje o el turismo en exceso: la sobre explotación de sectores naturales para la creación de grandes hoteles y recintos ligados al turismo, las grandes aglomeraciones de gente que se traducen en mayor producción de basura y desechos y el transporte aéreo y su impacto en la huella de carbono son algunos de los efectos negativos que tiene la globalización y democratización del turismo.
Pero ¿existen formas de viajar sustentable? ¿Es posible un turismo sostenible? ¡Claro que sí! En los viajes, como en la vida misma, siempre hay alternativas y está en la mano de cada uno optar por una forma de vivir -y de viajar- más amigable con el planeta.

Es por eso que junto a nuestros amigos de Brújula y Tenedor hemos recopilado algunas acciones que te ayudarán a ser un viajero más consciente y responsable para que entre todos cuidemos nuestro hermoso planeta y podamos seguir recorriendo sus maravillas por ¡muchos años más!

Brújula y Tenedor: blog de viajes, guías e inspiración para todos aquellos que sueñan con salir a recorrer el mundo. Después de 7 años juntos, más de 50 países recorridos y tres visas working holiday en el cuerpo, Carla y Edu forman ByT, donde mediante guías y relatos, buscan ayudar, inspirar y animar a otros a explorar y descubrir lo que hay allá afuera y que hay muchas formas de vivir.

 

1. Prefiere los alojamientos locales y dí NO a las grandes cadenas hoteleras

Cuando reserves tu alojamiento, investiga antes de hacer la reserva. Trata siempre de quedarte en alojamientos locales en vez de en grandes cadenas hoteleras, así estarás ayudando a emprendimientos de la zona y tu dinero irá destinado a las personas del sector que se visita o proyectos comunitarios.

Idealmente busca alojamientos pertenecientes a redes de turismo sostenible o con sello “verde”, donde parte de las utilidades son donadas en beneficio del medioambiente. Normalmente puedes encontrar esta información en las páginas web de cada establecimiento o puedes trabajar una agencia de viajes que ofrezca alojamientos de este estilo.

DATO: Según la Adventure Travel Trade Association (ATTA, la organización que agrupa empresas de turismo aventura a nivel global), el turismo y experiencias locales deja el 65% del dinero que paga el pasajero en la comunidad, en contraste con solo un 14% de turismo masivo.

2. No participes de actividades con animales

Sin duda, ver animales salvajes a los cuales no estamos acostumbrados es una gran experiencia viajera. El turismo con animales ha sido durante años muy popular, pero es muy dañino y perjudicial para las especies involucradas.
Actividades tan obvias como nadar con delfines, montar elefantes, o acariciar leones, tienen tremendas consecuencias negativas para los animales. Son maltratados y comercializados, muchas veces los padres son cazados para capturar a las crías de pequeñas y así poder domesticarlas para su posterior explotación. Habitan en espacios reducidos, sufren golpes o viven sedados. Se les obliga a participar de actividades con fines de lucro donde los únicos beneficiados son los dueños del recinto a costa del sufrimiento del animal.
Asimismo actividades que parecieran menos obvias como agarrar serpientes, abrazar koalas o tocar otros animales exóticos para tomarnos una “selfie” y visitar zoológicos u otros centros muchas veces llamados “santuarios” deben ser evitados, ya que aunque no lo parezca, los animales también cargan con un gran sufrimiento y niveles de angustia y estrés terribles.

Los animales no son un objeto de nuestra entretención.

Entonces ¿cómo se pueden ver animales en un viaje? Existen muchas formas positivas de observar animales silvestres, y que al mismo tiempo, son un aporte a su hábitat y conservación:


Safaris: recorridos en los que se mantiene un evidente distanciamiento con los animales y donde es el viajero quien visita el hábitat del animal sin intervenir en su cotidianidad. Ya sea un safari en África o incluso en Patagonia, es importante que la compañía que ofrece el servicio o tour de safari cumpla con protocolos de un avistamiento responsable.


Centros de Conservación legitimados: no todos los “santuarios” son lo que dicen ser, por eso es muy importante que antes de visitar cualquier lugar investigues bien si el recinto cumple con las características fundamentales que lo certifican; un lugar donde los animales no tienen espacio suficiente para sentirse en un hábitat parecido al natural, o donde los humanos tienen cualquier tipo de interacción con ellos, no es un real centro de conservación. Es decir, si puedes bañar a ese elefante o acariciar al tigre, no son santuarios, a pesar que nos traten de convencer de lo contrario.


Avistamiento en su hábitat natural: lo mejor que puedes hacer en un viaje si eres amante de los animales es ¡salir a buscarlos! Toma las precauciones necesarias y sal a explorar. Que la única interacción que tengamos con el animal sea simplemente verlos y admirarlos en su vida cotidiana y en libertad.

 

IMPORTANTE: nunca alimentes animales: al hacerlo, les privas de su instinto natural para cazar sus propios alimentos y los conviertes en esclavos del turismo y los humanos.

3. Respeta las reglas de los Parques Nacionales

Los parques nacionales son áreas de vital importancia para el sustento de miles de especies y que tienen impacto real en la vida no solo de las especies que habitan ahí, si no que también de sus comunidades locales.
Parte fundamental de turismo sustentable es cuidar y respetar los parques o reservas. Cuando viajamos a Parques Nacionales o Reservas Naturales lo hacemos porque queremos ver esa naturaleza indómita. No queremos ir a un parque y encontrarnos con un sendero dañado, con colillas en el suelo o bolsas plásticas a su alrededor.

Es por eso que antes de adentrarnos a un parque o reserva nacional debemos seguir ciertas reglas básicas:

1. Conoce las reglas específicas de cada parque. Ellos son los expertos y debemos acatar las normas.


2. Nunca lleves a tu mascota a un parque; los perros y gatos transmiten enfermedades zoonóticas a animales silvestres que pueden ser irreversibles y causar un grave impacto en el ecosistema del lugar. Hemos visto muchos ejemplos de especies introducidas o enfermedades de otros animales que han devastado el equilibrio natural del lugar.


3. Camina siempre por los senderos o rutas señaladas. Muchas veces la tierra fuera de los márgenes establecidos está siendo tratada para su preservación y tu huella puede causar la interrupción de procesos de plantado o conservación.


4. No arranques brotes o semillas. Si quieres llevarte un recuerdo, toma una fotografía, no destruyas la naturaleza.


5. Respeta la fauna silvestre. Nunca molestes o intentes llamar la atención de los animales que te puedas encontrar. Intenta ser lo más sigiloso posible durante cualquier encuentro y respeta al animal y ¡nunca lo alimentes!


6. No hagas fogatas si no está permitido. Más vale pasar un poco de frío que arriesgarte a quemar un bosque milenario. No queremos ver nuevamente escenas como el incendio que afectó a Torres del Paine el año 2010.

4.Compra local

⁣Recuerda que si compras a personas o emprendimientos locales, estarás contribuyendo al mayor desarrollo del lugar que visitas y mejorando la calidad de vida de las personas que allí viven. El turismo sustentable también se trata de aportar a las comunidades locales y al comprarles a ellos, evitamos que grandes cadenas o multinacionales ocupen su lugar. ¡Tu tienes ese gran poder como consumidor!

Comida: Si haces compras, busca mercados locales de frutas y verduras y no grandes supermercados. Muchos de sus productos son internacionales y han tenido que viajar grandes distancias para estar en estas estanterías dejando una inmensa huella de CO2. Si sales a comer, prefiere comida local y evita grandes cadenas. Probablemente los platos locales sean más baratos, sanos y por supuesto, ¡mucho más ricos! Además, viajar también es atreverse a probar nuevos sabores y disfrutar de la comida de cada lugar.


Artesanías: No compres artesanías que contengan cuernos, pieles o plumas de animales. Estas se obtienen muchas veces de la caza furtiva e indiscriminada de animales salvajes.
Trata de comprar directamente al artesano quien produce con sus manos. Es una manera de apoyar la preservación del patrimonio cultural de diferentes comunidades. Así te llevarás recuerdos originales del lugar y no souvenirs “made in China”.

5. Evita los tours masivos o lugares con exceso de turistas

Otra forma de viajar y aportar a un turismo sostenible es elegir opciones y destinos menos populares. Si bien hay lugares que en determinados países o ciudades hay que ver, también existen muchísimos otros rincones más desconocidos para el turismo que te aseguramos, harán de tu viaje una experiencia mucho más única e inigualable.

Si por el contrario no tienes tiempo (o ganas) de lanzarte a lo desconocido, intenta viajar mediante agencias de viaje que te ayuden a planificar tu viaje donde puedas vivir la experiencia en grupos reducidos. Esto será mucho mejor para ti ya que podrás compartir más con la gente que te acompaña o conozcas en la ruta, tendrás un trato mucho más personalizado y además, al reducir la cantidad de personas que visitan al mismo tiempo un lugar específico, el impacto para ese lugar será muchísimo menor.

6. Revisa tu forma de viajar

Los diferentes medios de transporte tienen diferentes impactos en el medio ambiente. Sin duda, ahora los vuelos son un medio cada vez más fácil y económico  de viajar, pero los aviones usan una enorme cantidad de combustible haciendo que la huella de carbono de cada viaje por el aire sea considerable. Cuando puedas, reemplaza esos vuelos cortos por viajes en tren o en bus. Estarás contribuyendo al medio ambiente y además podrás conocer mejor el camino y admirar los paisajes.

Si estas de visita en una ciudad, intenta caminar y usar el transporte publico, como metro, buses o trenes. Te traerá beneficios para tu estado físico y ademas, es otra forma de ir conociendo una ciudad.

¿Sabías que los medios de transporte son uno de los mayores causantes del efecto invernadero?

Si quieres revisar las emisiones producidas por un vuelo nacional o internacional puedes simularlo acá. 

Para que te hagas una idea, un vuelo Santiago (SCL) – Madrid (MAD) equivale por persona y solo de ida: 1.5 toneladas de CO2 en clase turista y 2.3 toneladas si viajas en Business. Un árbol promedio absorbe entre 10 y 30 Kg de CO2 al año, por lo que las emisiones de un viaje ida y vuelta a Madrid serían mitigadas por un solo árbol recién entre 150 y 50 años.

 

Vuelos eco-friendly: en los últimos años las aerolíneas se han dado cuenta de su protagonismo en el problema medioambiental que nos afecta. Diferentes empresas han hecho esfuerzos por reducir sus emisiones de CO2 renovando aviones más modernos que consumen menos combustible. También se han lanzado campañas de “vuelos verdes” en pos de un turismo sustentable donde se busca compensar las emisiones de carbono mediante programas de apoyo a instancias ecológicas como plantación de árboles y conservación de biodiversidad de un lugar. Puedes comparar diferentes aerolíneas y su emision de CO2 en buscadores como Skyscanner.

7. Menos es mas. Slow travel

Muchas veces en nuestros viajes queremos abarcar gran cantidad de lugares y destinos en un corto periodo de tiempo. A veces pensamos que necesitamos verlo todo y que esta será la única oportunidad que tendremos para conocer un lugar. Ya sea así o no, viajar a un ritmo desmedido queriendo abarcar todo en pocos días es una de las peores decisiones que podemos tomar.
No solamente en términos medioambientales, sino que también y sobre todo, esta forma de viajar hará que tu experiencia se transforme en un ir y venir donde pasarás más tiempo arriba de un avión que con los pies y ojos en la tierra. Por experiencia propia podemos afirmar con certeza que un viaje lento será muchísimo más disfrutado y podrás conocer y conectar de verdad con el lugar que visitas, sus personas y su entorno.
Si no tienes tiempo suficiente para viajar lento, prefiere la calidad por sobre la cantidad. No necesitas contar los lugares que visitas, ¡necesitas vivirlos! Al estar uno o dos días en un destino apenas podrás ver su lado más conocido y además una vez que termine tu viaje, volverás más cansado de lo que te fuiste, y no por las experiencias, sino que ¡por los traslados! ¡Hazte un favor a ti mismo y al planeta y deja de contar para comenzar a disfrutar!
Si no sabes cómo optimizar tu viaje o planificar un itinerario a la medida, siempre puedes contactar a agencias, operadores especializados u otros viajeros para que te ayuden con tu viaje y vivas una experiencia única.

Si quieres viajar por Chile y África descubriendo lugares increíbles y experiencias únicas puedes contactarte con nosotros. Si buscas buscas itinerarios personalizados por Asia y Oceanía, los chicos de Brújula y Tenedor pueden ayudarte.

8. Ahorra energía y agua

Normalmente hacemos esfuerzos en nuestras propias casas al ahorrar agua y luz para que a fin de mes las cuentas no salgan tan caras. Muchos de estos esfuerzos y hábitos debes llevarlos contigo también cuando viajas, ya que el consumo excesivo de agua y energía causa graves problemas en nuestro medio ambiente, más aún, cuando seguimos viviendo una mega-sequía de 10 años (en Chile central) y obliga a continuar construyendo centrales para nuestro consumo desmedido.

 

Energía:

Desenchufa los electrodomésticos que no estés usando. No dejes tus aparatos eléctricos como cargadores de baterías o computador enchufados o funcionando durante muchas horas.
En los lugares donde hace calor, usa el aire acondicionado o ventiladores sólo cuando estés en la habitación. Si vas a salir recomendamos cerrar las cortinas, así mantienes más fresca la habitación. Si hace frío al revés; dejar las cortinas abiertas puede hacer que el sol entre por la ventana haciendo más cálido el ambiente.
Apaga las luces al salir de la habitación.

 

Agua:
Probablemente el recurso más preciado del planeta. Ahorrar agua es hoy más importante que nunca.
Al salir de tu habitación pídele al personal que no cambien las toallas y sábanas si es que solo las has usado una o dos veces. Puedes dejar el signo de “No molestar” en tu puerta o pedirle a la persona que esté a cargo que no necesitas toallas o sábanas nuevas cada día.
Usa tu ropa más de una vez y utiliza los servicios de lavandería cuando sea realmente necesario. De seguro puedes llevar ese pantalón o camisa más de uno o dos días.
Disminuye el tiempo de tus duchas a no más de 3 o 5 minutos. Si estás en un lugar muy caluroso, ¡lo mejor es el agua fría!

9. Reduce el consumo de plástico

Seguramente ya conoces las muchas razones por las que es necesario que reduzcamos al máximo nuestro consumo de plástico. Siempre viaja con una bolsa de género liviana o mochila compactable para llevar tus compras, usa tu propio set de cubiertos reutilizable, dí no a las bombillas o pajitas y has que tu botella de agua sea tu mejor compañera. Prueba los jabones y shampoos sólidos, éstos son una excelente alternativa para tus viajes ya que además de no consumir plástico, evitarás también los clásicos derrames de líquidos en tu mochila o maleta. Y para las mujeres, una excelente alternativa es utilizar la copita menstrual y olvidarte para siempre de las compresas y toallas higiénicas. Estos pequeños gestos pueden significar cambios importantes en la industria turística y a la larga si todos modificamos nuestros hábitos, el cambio hacia un turismo sostenible, es posible.

Sin embargo, sabemos que el plástico es un problema global y considerando que solamente un 5% de los países en el mundo tienen acceso a agua potable, el consumo de botellas de plástico puede transformarse en algo imposible de evitar. A pesar de esto, hoy en día existen excelentes alternativas, como botellas y filtros purificadores de agua portátiles que si bien cuestan un poco más caros que una botella normal, te ahorrarán mucho dinero a la larga y el planeta te lo agradecerá.

Intenta no usar las “amenities” o productos para el baño que ofrecen los hoteles. Piensa que cada uno de esos pequeños frascos de uso diario genera plástico que no desaparecerá del planeta. ¡Siempre viaja con tus propios productos!

10. Que tu huella sólo sea tu caminar

Y por último, pero no menos importante, sé respetuoso y responsable con el lugar que visitas. No tires papeles o basura al suelo, sé limpio con tus deshechos y no contamines. Sé respetuoso con las diferentes culturas y tradiciones que puedes encontrar.
Infórmate antes del lugar que iras a visitar para que no sea una sorpresa. Somos viajeros, y sabemos que a veces en muchos sitios puede ser difícil encontrar un basurero. Si tienes basura que no sabes dónde botar, guárdala y espera hasta el próximo lugar más cercano o llevatela a tu hotel o alojamiento.

Intenta producir la menor basura posible. Muchas veces, sobre todo en pueblos pequeños o lugares más alejados como las paradisíacas playas del sudeste asiático o los alejados poblados de Patagonia, hay graves problemas con la basura de los turistas ya que no se cuentan con los canales apropiados para su extracción y los pobladores terminan muchas veces acumulando basura e imposibilitando el reciclaje de los desechos o viéndose obligados a realizar grandes quemas de basura que sólo traen consigo mayor contaminación.

 

Si bien el turismo es una gran oportunidad para el desarrollo económico de diferentes países y para las localidades de generar ingresos y aumentar la calidad de vida, también puede ser un gran problema si los viajeros no sabemos comportarnos. Es por eso que también depende de nosotros fomentar un turismo sustentable, preferir viajar sosteniblemente y transformarnos en agentes del cambio que queremos ver.

Y nunca olvides que pequeñas acciones pueden generar un gran cambio.

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